Rusia ha anunciado que una de las medidas clave que se tomarán en respuesta a los intensificados ataques con drones de Ucrania contra el territorio ruso, incluidos los grandes ataques del mes pasado en la zona de Moscú, es la expansión significativa de la 'zona de amortiguamiento' fronteriza entre los países en guerra.
"Una zona de amortiguamiento de seguridad en la frontera ruso-ucraniana está condicionada por la naturaleza agresiva del régimen de Kiev y el ejército ruso está involucrado en este proceso logrando sistemáticamente los avances adecuados", declaró el domingo el portavoz presidencial Dmitry Peskov.
Fuente: Kremlin/Reuters
En esencia, esto es el Kremlin diciendo que las fuerzas rusas planean tomar permanentemente el control de territorio más adentro de Ucrania.
"Basándonos en la naturaleza agresiva del régimen de Kiev y con el fin de garantizar la seguridad de nuestros ciudadanos, estamos estableciendo una zona de seguridad, o lo que se llama, zona de amortiguamiento", continuó Peskov. "Esta zona de amortiguamiento se está creando de manera sistemática. Registramos resultados significativos en cuanto a los plazos del avance de nuestras tropas".
"No debe haber ninguna duda de que servirá para extender el área necesaria para garantizar nuestra seguridad", añadió.
"Nuestras tropas están avanzando", continuó Peskov. "Nadie aquí debe tener ninguna duda de que nuestros militares están procediendo de manera sistemática, y estamos viendo resultados concretos".
Citó la toma de Konstantinovka: "Este es un hito, es el paso más importante hacia la toma del área fortificada común de Kramatorsk y Slavyansk", afirmó según TASS.
El presidente Putin ha estado tomando medidas recientemente para señalar firmemente que está tan comprometido como siempre con el cumplimiento de los objetivos de guerra de la 'operación militar especial' de Rusia, a pesar de los informes de escasez de combustible en todo el país y de una crisis de suministro de gasolina en toda regla en Crimea.
El Kremlin publicó el viernes por la noche imágenes del líder ruso de 73 años visitando un puesto de mando auxiliar para reunirse con el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas.
Putin llevaba un uniforme militar, lo que las fuentes estatales rusas describieron como una señal de su determinación de "acabar con la alimaña terrorista neonazi".
Respuesta de RT en inglés: "...parece desear que esa zona de seguridad comience en la frontera polaca".
La escena parecía dirigida principalmente a Occidente, que ha estado cuestionando la determinación de Moscú debido a los ahora frecuentes impactos de drones ucranianos en infraestructuras energéticas sensibles.
El presidente Trump también ha parecido recientemente volver a querer resolver el conflicto de Ucrania, mientras sigue buscando una salida permanente respecto a la crisis de la guerra con Irán.

